A través de los años, muchas personas han tratado de implicar la dieta como causa o tratamiento de la esclerosis múltiple. Algunos médicos han promovido el uso de una dieta baja en grasas saturadas; otros han sugerido aumentar el consumo por parte del paciente de ácido linoleico, una grasa poliinsaturada, a través de suplementos de semillas de girasol, flores de azafrán o aceites de primavera.

Otros “remedios” dietéticos propuestos incluyen la terapia de megavitaminas, incluyendo a un mayor insumo de vitamina B12 o vitamina C; distintas dietas líquidas; y dietas que no contengan sucrosa, tabaco o gluten. Hasta la fecha, los estudios clínicos no han podido confirmar los beneficios de dichos cambios dietéticos. A falta de una evidencia de que la terapia a base de dieta es eficaz, lo mejor es aconsejar a los pacientes que consuman una dieta balanceada y completa. Terapias