La esclerosis múltiple es una enfermedad con una tendencia natural a remitir o disminuir espontáneamente y para la cual no existe un tratamiento universalmente eficaz, ni ninguna causa conocida. Estos factores abren las puertas para hacer una serie de reclamaciones no corroboradas de curación. En uno u otro momento, muchas terapias ineficaces e incluso potencialmente peligrosas han sido promovidas como tratamiento de la esclerosis múltiple. Una lista parcial de estas “terapias” propuestas en algún momento incluyen: inyecciones de veneno de serpiente, estimulación eléctrica de la médula espinal, extracción de la glándula del timo, respiración de oxígeno a presión (hiperbárico) en una cámara especial, inyecciones de extractos de corazón de buey y páncreas de cerdo, orotato de calcio intravenoso u oral (EAP de calcio), histerectomía, eliminación de rellenos de caries dentales que contengan plomo o amalgamas de mercurio, e implantación quirúrgica de cerebro de cerdo en el abdomen del paciente. Ninguno de estos procedimientos es una terapia eficaz para la esclerosis múltiple ni para tratar cualquiera de sus síntomas.


Drogas Utilizadas para Tratar los Síntomas de la Esclerosos Múltiple


  • Espasticidad
    • Baclofén (Lioresal)
    • Tizanidina (Zanaflex)
    • Diazepam (Valium)
    • Clonazepam (Klonopin)
    • Dantroleno (Dantrium)
  • Neuritis óptica
    • Metilprednisolona (Solu-Medrol)
    • Esteroides orales
  • Fatiga
    • Antidepresores
    • Amantadina (Symmetrel)
    • Pemolina (Cylert)
  • Dolor
    • Aspirina o acetaminofeno
    • Antidepresores o antidepresivos
    • Codeína
  • Neuralgia trigeminal
    • Carbamazapina
    • Otros medicamentos anticonvulsivos
  • Disfunción sexual
    • Papaverina, inyecciones (en hombres)